Como prepararte para accidentes financieros

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Todos en algún momento tenemos que enfrentar accidentes financieros; gastos que nos llegan por sorpresa, aveces pequeños y aveces tan grandes que pueden acabar con el patrimonio de toda una familia.

La forma en la que la mayoría de la gente sale adelante de estos imprevistos es pidiendo prestado. Ya sea a un banco o a un familiar, la solución común es quedar endeudado.

Hay dos formas de prepararse para estas eventualidades sin recurrir al endeudamiento: el fondo de emergencias y los seguros.

Algunas personas piensan que con sólo tener ahorros para emergencias es suficiente y otras piensan que mientras tengan un seguro, su seguro se encargará de todo. La verdad es que ni los ahorros pueden ayudarte a solventar cualquier problema que se te presente, ni los seguros podrán cubrir todo tipo de contratiempo que tengas que enfrentar. Lo mejor es una combinación de ambos.

El fondo de emergencias es un ahorro que debes tener disponible para solventar cualquier accidente o problema pequeño que tengas que enfrentar, mientras que los seguros te servirán para salir adelante de los gastos más grandes que no podrías cubrir con tu fondo de emergencias.

Existen una gran variedad de seguros en el mercado financiero. Es casi imposible estar asegurado contra todo, pero sí puedes elegir, con la asesoría adecuada, cuál es el plan o la combinación de productos de protección más adecuada para ti y tu familia.

Felicidad…

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Aveces pensamos que la felicidad se encuentra en conseguir satisfacer nuestros deseos; por ejemplo, en no tener problemas financieros, estar con la persona que amas, tener una linda familia, tener salud, mantener un buen trabajo, viajar y manejar un gran auto. Y entonces pasamos toda nuestra vida matándonos para conseguir todas esas cosas, sufriendo si no las tenemos y cuando por fin las conseguimos, vivimos atemorizados por el riesgo de perderlas.

Sin embargo, la felicidad es un estado mental, por lo tanto sus causas están en nuestra mente, y no en las cosas o en las circunstancias que nos rodean.

La prueba está en que en el mundo existen personas que tienen lo que nosotros deseamos y no siempre son felices.

La felicidad no tiene que ver con el dinero, ni con una buena reputación, ni con nuestra posición social; ni siquiera con el éxito en nuestras relaciones con los demás. La felicidad es un estado mental, y sólo se logra manteniendo una mente en paz.